Espacios que respiran es el baseline con el que nos sentimos cómodos e identificados.

…que respiran…que tienen vida…

Entender los espacios como entes con vida, y que los entendemos en tanto que tienen vida, que los dotamos de los atributos y las cualidades para que los futuros habitantes de los espacios que proyectamos y construimos hagan de ellos sus hogares, sus escondites donde crean y se desarrollan humana y profesionalmente.

Las cosas más importantes de nuestra vida pasan en casa…¿no vamos a poner empeño y esfuerzo en que nuestras “casas” sean los mejores lugares posibles que puedan ser?

Entender el aire que ocupa un volumen como un nutriente más obliga a que pongamos empeño en trabajar para que este sea lo más limpio e inocuo posible

Trabajar y proyectar utilizando materiales con comportamiento térmico óptimo, materiales permeables y con índices de transpirabilidad óptimos.

No convertir nuestros edificios en cámaras acorazadas térmicamente selladas pensando sólo en eficiencia térmica sin atender otros aspectos que afectan a la salud de sus futuros habitantes.

Atender a nuestra cultura y tradición climática, entendemos que no podemos proyectar y plantear soluciones que descuiden o que olviden este aspecto, que no es menor.

“No podemos olvidar nuestra cultura y tradición climática. No podemos olvidar la cercanía de nuestro Mar ni de la presencia y la acción de Collserola o el Montseny sobre nuestro hábitat de proximidad”